Los cartuchos de tinta son muy vulnerables para que dejen de servir después de unas cuantas recargas. Para saber si un cartucho se puede recargar hay que ver los siguientes puntos:
El cartucho debe estar en buenas concidiones (sin maltrato en la parte inferior ni quebrado) Es muy probable que al momento de hacer la recarga se descomponga aun más.
No debe chorrear tinta, (esto quiere decir que la tinta ya no se retiene dentro del cartucho, al ponerle más tinta lo que hará es que se salga más rápido.
No debe exeder las 10 recargas, Esto porque dentro del cartucho usan pequeñas esponjas que con el tiempo y con el contacto de la tinta se van desgastando y retiene menos la tinta.
Si tu cartucho sigue moviendose dentro de la impresora cuando mandas a imprimir, cuando deje de moverse dejará de funcionar.
Si tu cartucho marca tinta baja, pero la impresora sigue moviendo el cartucho, entonces prepárate para recargarlo por última o penúltima vez.
Si tu cartucho es HP y lo has dejado de usar por más de un año, es muy probable que esté tapado y muy pocos lo podrán destapar. Ya no es recomendable la recarga.
Cartuchos Epson, es mejor comprar genéricos, pues la recarga es más complicada y mucho más costosa.