Casi todas las fotos de interiores cuentan con una serie de fallos que se repiten una y otra vez. Incluso los profesionales de algunas inmobiliarias de primera línea caen en los mismos fallos. ¿Acaso no se dan cuenta de que unas buenas o malas fotos pueden hacer ganar o perder en interés por una oferta determinada?
Y es que la fotografía inmobiliaria es una profesión (o al menos lo era hasta hace poco) bien remunerada en países como Estados Unidos.
Mal uso del flash
Foto de jimmyroqSin duda, este es el error número uno en las fotos de las casas. La gente dispara en modo automático, y como la cámara no detecta la luz suficiente para que la foto salga correctamente expuesta, el flash se dispara solo.
¿El resultado? Reflejos y fogonazos en espejos, azulejos y elementos metálicos como griferías en baños y cocinas. Pequeñas o grandes zonas quemadas en esos elementos y el resto de la escena completamente oscura.
Excesivo contraste de luminosidad entre el interior y el exterior de la casa
Cuando hacemos fotografías en interiores y tenemos alguna ventana en la escena, en la mayoría de las ocasiones la diferencia de luminosidad entre el exterior y el interior es tan grande que nuestra cámara es incapaz de recoger correctamente toda la escena.
Por ello, lo normal es que obtengamos unas fotos en las que las ventanas están completamente sobreexpuestas, convirtiendose en ocasiones en una masa blanca que desluce enormemente el resto de la composición.
Falta de orden
En fotografía una de las reglas de composición es la simplicidad. Cuantos más elementos que puedan distraer nuestra atención en la escena, peor resultado obtendremos.
He llegado a ver fotos hasta de una cocina con todos los platos y cacharros sucios en la pila después de una comida. De acuerdo que es un ejemplo un poco extremo (pero real). Si fueras a recibir una visita de un posible comprador, ¿no adecentarías la casa antes? Pues en tus fotografías debes hacer lo mismo.
Si quieres que tu casa tenga un buen aspecto, pon un poco de orden antes de hacer las fotos y elimina esos elementos superfluos que no aportan nada a la escena. Independientemente de los metros cuadrados que pueda tener una estancia, los espacios sobrecargados suelen hacer que parezcan más pequeños, mientras que los más despejados suelen dar sensación de amplitud mayor.
El fotógrafo en el espejo
Reconozco que cada vez que veo uno no puedo evitar mostrar una leve sonrisa. Sin duda los espejos pueden ser unos aliados muy buenos a la hora de hacer fotos en interiores. Hacen ver la casa más grande, pero en este tipo de fotos lo que nunca debe aparecer somos nosotros mismos cuando estamos haciendo las fotos.
Si vas a hacer una foto en una habitación en la que aparezca un espejo, comprueba que lo que en él se refleja aporta a la escena utilizandolo en tu favor y, sobre todo, evita aparecer en el ángulo de acción del espejo.
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